LAS OLLAS DE BARRO Y SU ELABORACIÓN
Elaborado por: Sergio Fienco y José Moreira Aliatis alumnos del VII semestre de Periodismo.
Asignatura: Cultura Mediática
Docente: Lcdo. Patricio Carrión
Las piezas hechas en barro, tienen una
importante acogida, ya que tienen varios usos. Un caldo de gallina por
ejemplo, preparado en una olla de barro, tiene un sabor especial, además
que preparando los alimentos en estas ollas, se pueden evitar muchos
problemas de salud.
El barro se compone de una mezcla de
arcilla, cuarzo y otros minerales y se puede moldear con facilidad,
mientras está húmedo, pero cuando se seca es indeformable. Los suelos
arcillosos son muy fértiles cuando se riegan, y pueden producir cosechas
de diferentes cultivos, de allí las propiedades del barro.
En el sector de Sosote, al igual que
otras poblaciones, se ha generalizado la comercialización de ollas,
vasijas, cazuelas, y una serie de elementos, cuyo uso es más común en
los sectores rurales.
El empleo del barro resulta ecológico y
asequible, y fue la base para la preparación de piezas y urnas
funerarias, de culturas ancestrales como la Valdivia, Manteña, Chorrera,
Machalilla, Engoroi, entre otras asentadas hace miles de años, en estas
tierras.
Los comentarios de los que utilizan
estas ollas, es porque las comidas saben mucho mejor que las que se
preparan en aluminio o acero, los sabores se vuelven mucho más exquisito
debido a que la comida se cocina más lente y despide todos los jugos
nutritivos tanto los vegetales, como las carnes, los pescados, los
granos, sin perder su textura, así mismo el alimento no pierde el
calor, no se quema, puede estar todo el día al carbón. Otro de los
comentarios es que en estos tiempos que hay mayor preocupación por la
salubridad, muchísimas personas están optando por la utilización de esta
terracota, que no despide elementos cancerígenos ni altera el aparato
digestivo con enfermedades gastrointestinales. El futuro de las ollas de
barro es muy prometedor.
Nuestras anfitrionas a fin de cuentas,
este trabajo le genera grandes satisfacciones, les da gusto cuando una
obra de ellas es demandada y hacen comentarios indicándoles que por nada
del mundo cambiaran la OLLA DE BARRO, por ninguna otra, para preparar
sus alimentos.